Informe especial: 2012
En la creación lo único constante es el cambio. Cambiar para
evolucionar
Existe
mucha especulación, desinformación y creciente expectativa respecto a una fecha
puntual: 21/12/2012.
Aunque para muchas personas el concepto de Nueva Era puede resultar nuevo,
extraño o hasta disparatado, ninguna de esas ideas es correcta. La humanidad se
enfrenta a un nuevo ciclo, se trata de un proceso natural y totalmente deseable,
y hay formas accesibles de entenderlo y explicarlo desde la fe y desde la
ciencia. Por ello he realizado una investigación intentando ser lo más objetivo
posible, aportando desde mi pequeño lugar la información más confiable que
pudiera elaborar, siempre sujeta a correcciones y ajustes, comprobación,
refinamiento, y a la imponderable luz del sentido común y la libertad de
pensamiento.
¿2012?
Para muchas personas esta es una marca límite en el calendario, en la que la
humanidad deberá atravesar una etapa de transición hacia un mejor estado de
consciencia.
Podríamos interpretar la consciencia como la amplitud de comprensión,
sensibilidad y acceso respecto a lo que es la realidad, tanto individual como
colectiva. Cuanto mayor consciencia, mayor es el espectro que un ser abarca e
interpreta en relación a sí mismo, su existencia y manifestación, y el entorno
que le rodea.
La necesidad urgente de respuesta para las preguntas existenciales (quienes somos - de
dónde venimos - para qué estamos aquí -hacia dónde vamos) encuentra origen y
destino en la consciencia, y cuando ésta despierta, la verdad individual
acontece de una forma que es inaccesible al pensamiento puramente racional, pues
involucra también las capacidades del hemisferio intuitivo (intuición es el
conocimiento directo de las cosas y los hechos).
En cuanto a la perspectiva de cambios, no hay evidencia comprobable o sólida
respecto a una fecha determinada, y es más razonable entender que se trata de un
proceso gradual.
Las fechas calendario son simplemente acuerdos que permiten medir -con mayor o
menor precisión- el paso del tiempo. Quizás 2012 sea un umbral, quizás sea
simplemente un tiempo más, en el continuo sendero evolutivo que el ser humano
lleva tras de su existencia desde hace cientos de miles de años en este planeta.
Tristemente, mucha información que se encuentra disponible en la red y otros
medios es falsa, errónea, o excesivamente especulativa. Son tiempos en los que
el discernimiento es una herramienta fundamental.
La mente no puede sentir. El corazón no puede pensar. La respuesta la hallará
quien pueda pensar y sentir en armonía, caminando hacia dentro de su ser, pues
como dice la conocida máxima hermética: "como es arriba es abajo, y como es
abajo es arriba; pero en grado distinto", así pues "como es adentro es afuera, y
como es afuera es dentro".
Un aspecto clave es reconocer que el universo es un reflejo del Creador, y por
lo tanto, aunque no sea accesible al ser humano comprenderlo, todo sucede en un
orden justo y perfecto, sincrónico, y con esta idea en mente no queda nada por
temer, y quizás sí mucho por hacer.
Cualquier idea apocalíptica genera ansiedad: temor relativo al porvenir. Es
interesante meditar: ¿qué sentido tendría acercarse a una transición desde una
sensación de temor? ¿Qué o quién se beneficia con ello?
Algunas ideas que vale la pena considerar:
•
Todo cambio implica aprendizaje, independientemente del resultado.
•
El cambio es constante e inevitable. Siempre ha sido así.
•
El ser, la esencia o semilla, chispa divina, quinta esencia o espíritu, es eterno.
•
Vivir preocupado por el futuro impide ocuparse del presente. Irónicamente el
presente es el que determina el futuro.
Mitos y falacias -lamentablemente- frecuentes respecto al tema:
•
El Sistema Solar gira en torno a un sol central galáctico.
•
El ADN humano ha mutado (físicamente).
•
La frecuencia de resonancia Schumman ha cambiado definitivamente.
•
En 2012 se acabará el mundo.
•
En 2012 termina el tiempo.
•
Un planeta / asteroide / cometa chocará con la Tierra.
•
El sol extinguirá su energía en 2012.
Si le interesa el tema, es posible que -al igual que yo- usted haya oído algunos (o
todos) los puntos anteriores, proclamados como verdades. Pues tengo una buena noticia: el título "Mitos y
falacias" es exacto: ¡no son ciertos! Hay evidencia totalmente sólida y
científica al respecto, y forma parte de la investigación que presento en la
conferencia sobre el tema.
Muchas veces se encuentra información válida, salpicada de este tipo de
especulaciones. Esto puede producir dos efectos:
1) Que el lector desprevenido, notando la información certera, de crédito
automáticamente a las falacias.
2) Que la información incorrecta desacredite automáticamente aquella que no lo es,
por el solo hecho de su tóxica cercanía.
En todo caso lo que se obtiene es desinformación.
¿Qué se puede hacer?
Fundamentalmente, informarse.
Investigar. Someter toda información a la balanza: en un platillo el sentido
común, el razonamiento. En el otro, la intuición, el sentir personal, el
corazón.
El propósito de la vida es la evolución. No hay evolución si no hay cambios. No
hay necesidad de sufrir por los cambios. El miedo generalizado es una tragedia
de la humanidad, absolutamente innecesaria. Un monstruo que acecha desde la
ignorancia, y que muere definitivamente en manos de la ilustración.
Artículo recomendable: Guía
para la Nueva Era
Seguiré ampliando este artículo -parte integral del Proyecto Aureus: Lucis-, publicando material e investigando. Pero,
mientras tanto, siga avanzando. Recuerde siempre la gran máxima alquímica: "ora et
labora" (ora y trabaja).
¡Bendiciones!, Lauro
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